En una importante decisión para la conservación del medio ambiente, el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático, presidido por la Ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas, ha aprobado la creación de cinco nuevos Santuarios de la Naturaleza en Chile. Estos santuarios se encuentran ubicados en las regiones de Valparaíso, Metropolitana y Coquimbo, y representan un hito significativo en la protección de los ecosistemas terrestres subrepresentados en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas.
Cuatro de estos santuarios están situados en la zona costera del país, una región que ha carecido de áreas de protección a nivel nacional. Desde el Gobierno, se ha enfatizado que esta medida es un avance importante en la conservación de la biodiversidad y está alineada con las metas establecidas por Chile en el Marco Global de Biodiversidad al 2030, adoptado en la COP15 de Canadá.
Los cinco santuarios que ahora están bajo protección son:
- Playa Sur Tunquén, en la región de Valparaíso, que abarca 41,5 hectáreas y alberga un ecosistema dunar de alta fragilidad. Este santuario es hogar de especies de flora y fauna endémicas, incluyendo la culebra de cola corta y más de 80 especies de avifauna.
- Dunas de La Chépica – Gota de Leche, también en Valparaíso, con una superficie de aproximadamente 270,35 hectáreas. Este sitio destaca por su singular campo dunario y su riqueza en flora terrestre, incluyendo 94 especies endémicas y 17 en categoría de conservación.
- Cerro La Cruz, ubicado en la bahía de Zapallar, Valparaíso, que abarca aproximadamente 17,02 hectáreas. Este santuario es apreciado por sus magníficas vistas y su valor ecológico en el ecosistema mediterráneo de Chile.
- Cruz de Piedra, en la región Metropolitana, provincia de Cordillera, comuna de San José de Maipo, con una extensión de casi 92,953 hectáreas. Este sitio es esencial para la conservación de especies animales como el puma, el guanaco y el periquito cordillerano.
- Cruz Grande, ubicado en la región de Coquimbo, en la comuna de La Higuera, con una superficie de aproximadamente 486,8 hectáreas. Destaca por sus 11 especies de flora endémica en categoría de conservación y su diversidad de vertebrados terrestres, muchos de los cuales son endémicos.
La protección de estos santuarios responde a la demanda de la comunidad local y fortalece el compromiso de Chile con la conservación de su biodiversidad y la mitigación del cambio climático. Estos nuevos espacios protegidos representan un paso significativo hacia un futuro más sostenible y responsable con el medio ambiente en Chile.





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