Editar fotos con IA ya es posible para todos: rápido, simple y sin marcas de agua, pero… ¿dónde están los límites?
La inteligencia artificial (IA) avanza a pasos agigantados, y una muestra reciente de ello es la nueva función de Google llamada «Gemini Flash 2.0 Experimental» que permite editar imágenes de manera avanzada. Esta herramienta no solo facilita la modificación de fotografías, sino que crea imagenes a partir de otras imagenes, textos o combinación de ellos.
Aunque esta tecnología representa un avance significativo en la edición de imágenes, también ha generado controversia. La posibilidad de borrar marcas de agua con facilidad plantea preocupaciones sobre la vulneración de derechos de autor y el uso no autorizado de contenido protegido. Además, la capacidad de la IA para generar imágenes falsas casi indistinguibles de las reales complica los esfuerzos para combatir la desinformación.
Sin embargo, también hay ventajas. Esta nueva herramienta democratiza la edición de imágenes, permitiendo que cualquier persona pueda modificar fotos de forma profesional sin necesidad de conocimientos técnicos ni costosos programas. Podría competir con editores avanzados como Adobe Photoshop, pero con una interfaz mucho más simple y rápida. Desde retoques personales hasta usos en marketing o redes sociales, las aplicaciones son amplias y accesibles.
Este escenario nos invita a reflexionar sobre los límites éticos y legales de la inteligencia artificial en la manipulación de contenido visual. Si bien la tecnología avanza rápidamente, es crucial establecer regulaciones y prácticas responsables que garanticen un equilibrio entre la innovación y la protección de los derechos de creadores y consumidores.
Y tu, probaste esta nueva herramienta de Google?
Te dejamos un video explicativo





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