Este martes se confirmó la partida de Héctor Noguera, a los 88 años de edad, dejando tras de sí una huella imborrable en el teatro, el cine y la televisión chilenos. Noguera, nacido en Santiago el 8 de julio de 1937, comenzó su carrera como arquitecto antes de dedicarse de lleno a la actuación y convertirse en uno de los pilares de la escena artística nacional.
Una de las facetas menos recordadas pero clave de su trayectoria es su participación en la emblemática película El Chacal de Nahueltoro (1969). Dirigida por Miguel Littín, este largometraje aborda un caso real ocurrido en la localidad de Nahueltoro, hoy en la región de Región de Ñuble, cuando un campesino asesinó a una mujer y sus cinco hijos. Las tomas se realizaron en los parajes donde los hechos realmente sucedieron, lo que reforzó el vinculo con Ñuble.
En dicha película Noguera interpretó al cura que acompañó al personaje principal en sus últimos momentos, aportando solemnidad a una obra que se ha convertido en un icono del cine chileno.
En televisión y teatro, Noguera brilló tanto frente a las cámaras como tras bambalinas: desde la fundación del vivido espacio teatral que impulsó, hasta su labor como formador de generaciones de actores. Su pasión por el arte lo mantuvo activo hasta sus últimos días, reflejando una entrega que trasciende la mera interpretación. Con su despedida, no solo se va un actor formidable, sino un puente entre historias y generaciones.





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