- La misión tripulada de la NASA alcanza el entorno lunar y prepara un momento histórico: el sobrevuelo de la cara oculta del satélite. Aunque los astronautas no descenderán a la superficie, el viaje marca el paso decisivo para volver a caminar sobre la Luna en los próximos años.
Después de más de medio siglo sin astronautas viajando hacia la Luna, la misión Artemis II vive sus horas más decisivas. La cápsula Orion, con cuatro tripulantes a bordo, se aproxima al satélite natural de la Tierra en un hito que revive la exploración humana del espacio profundo por primera vez desde 1972.
Durante la madrugada de este lunes —cerca de las 01:40 horas de Chile— la nave ingresará a la llamada esfera de influencia lunar, el punto exacto donde la gravedad de la Luna supera a la de la Tierra. Desde allí comenzará el esperado rodeo que transformará a la tripulación en los humanos que más lejos han viajado desde nuestro planeta.
Un viaje histórico… sin pisar la Luna
Pese a la expectación mundial, los astronautas no caminarán sobre la superficie lunar. Y la razón no es técnica ni presupuestaria, sino estratégica.
Artemis II fue diseñada como una misión de prueba. Su objetivo principal es comprobar que todos los sistemas necesarios para futuras expediciones funcionen correctamente antes de intentar un alunizaje: soporte vital, navegación en espacio profundo, comunicaciones, trajes espaciales y operaciones humanas lejos de la Tierra.
La NASA busca evitar riesgos y asegurar que las próximas misiones puedan descender con garantías. Por eso, el regreso humano al suelo lunar quedó reservado para futuras etapas del programa Artemis.
El momento más esperado: la cara oculta
El punto culminante del viaje ocurrirá durante la tarde del lunes, cuando Orion sobrevuele la cara oculta de la Luna a una distancia aproximada de entre 7.000 y 10.000 kilómetros.
Durante varias horas, las comunicaciones con la Tierra se interrumpirán, mientras los astronautas observan directamente una región que ningún ser humano ha contemplado en más de cinco décadas.
Aunque sondas espaciales de distintos países ya han explorado ese hemisferio, esta será la primera vez en la era moderna que ojos humanos registren sus cráteres gigantes, antiguas corrientes de lava solidificada y formaciones geológicas clave para futuras bases lunares.
Vida cotidiana en el espacio profundo
El viaje también ha mostrado el lado más humano de la exploración espacial. Videos enviados por la tripulación revelan cómo se adaptan a la microgravedad, realizan ejercicios diarios para evitar la pérdida muscular y enfrentan imprevistos propios de una misión real, incluido un curioso incidente con el sistema sanitario de la nave.
Mientras tanto, millones de personas siguen la misión en directo a través de las transmisiones oficiales de la NASA, reviviendo una sensación que no se experimentaba desde la era Apolo.
El regreso a la Tierra
Tras completar el sobrevuelo lunar, la nave utilizará la gravedad del satélite como impulso natural para iniciar el retorno. El amerizaje está previsto para el 10 de abril en el océano Pacífico, frente a las costas de California, cerrando así una misión de diez días que marca el inicio de una nueva etapa en la exploración humana.
Artemis II no traerá huellas nuevas sobre la Luna, pero sí algo igual de importante: la confirmación de que la humanidad está lista para volver.




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