Este 21 de marzo, Chile conmemora por primera vez el Día Nacional de los Glaciares, una fecha que busca poner sobre la mesa un tema clave, pero muchas veces invisible: el agua que nace en lo alto de la cordillera.

hile no es cualquier país en términos de glaciares.

  • Tiene cerca del 80% de los glaciares de Sudamérica
  • Cuenta con más de 24 mil glaciares a lo largo del territorio
  • Es uno de los países con mayor superficie de hielo fuera de la Antártica y Groenlandia

Desde el norte hasta la Patagonia, estos gigantes de hielo forman parte de un sistema natural que ha existido por miles de años.

Pero hoy, ese equilibrio está cambiando.

El rol silencioso de los glaciares

Los glaciares funcionan como una especie de reserva natural de agua. Durante el invierno acumulan nieve y en verano, cuando más se necesita, liberan agua de forma gradual.

Gracias a ellos:

  • Se alimentan ríos
  • Se recargan napas subterráneas
  • Se sostienen ecosistemas
  • Se asegura agua para ciudades, agricultura y energía

En simple: los glaciares ayudan a que el agua no falte cuando más la necesitamos.


Un problema que avanza en silencio

El cambio climático está provocando que los glaciares se reduzcan año a año. No desaparecen de un día para otro. Pero se derriten lentamente.

Y ese es el problema.

Porque cuando el hielo disminuye, también lo hace su capacidad de regular el agua, dejando territorios más expuestos a sequías y crisis hídricas.


Ñuble: glaciares pequeños, pero clave
En la Región de Ñuble no existen grandes campos de hielo como en el sur, pero eso no significa que no haya glaciares.

En el complejo volcánico Nevados de Chillán existen glaciares de montaña, muchos de ellos poco visibles, cubiertos por rocas o ubicados en zonas de difícil acceso.

Y aunque son pequeños, cumplen un rol fundamental:

  • Aportan agua a las cuencas locales
  • Ayudan a mantener el equilibrio hídrico
  • Son especialmente sensibles al aumento de temperatura

Aquí está el punto clave: los glaciares más pequeños son también los más frágiles.


Lo que está en juego

La pérdida de glaciares no es solo un problema ambiental.

Es un problema social, económico y territorial.

Menos hielo significa:

  • Menos agua disponible
  • Mayor presión sobre los recursos hídricos
  • Más vulnerabilidad frente al cambio climático

Y eso impacta directamente en la vida cotidiana, en cada vaso de agua, en cada cultivo, en cada ciudad que depende de una cuenca.

Tal vez el mayor problema es ese: que lo importante ocurre donde no estamos mirando. Porque mientras seguimos con nuestra rutina, allá arriba, en silencio, el hielo se está retirando.

Y cuando finalmente lo notemos…

puede que ya sea demasiado tarde.

Compartimos con uds un Webinar que detalla de la importancia de la temática

Deja un comentario

Tendencias

Descubre más desde Buenavista socialnews

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo